Uno de los pilares del SEO es proporcionar información relevante a los visitantes. Por lo tanto, los expertos en SEO quieren mantener actualizados el contenido y la tecnología de las páginas que se muestran en las SERP (Search Engine Results Pages) utilizando redirecciones para mantenerse al día con las últimas tendencias.
Como resultado, muchas páginas se vuelven obsoletas en algún momento y ya no aceptan cambios. En estos casos, necesitaremos crear una nueva página con una tecnología mucho más optimizada, por ejemplo, utilizando el Protocolo HTTPS o presentando una URL más limpia.
Esto suena bastante lógico y fácil, pero requiere esfuerzo porque implica mucho análisis y trabajo para transmitir la información a otra página. Profundicemos un poco más en este tema.
Tabla de contenidos
¿Qué es una redirección SEO?
Una redirección es un código de estado HTTP asignado a la página actual/antigua, que le indica a Google que muestre la más nueva en su lugar. Básicamente, añades una redirección a tu servidor web para indicar la nueva URL que reemplazará a la antigua. Luego, los motores de búsqueda muestran la página más reciente en el navegador del visitante en lugar de la antigua.
Esencialmente, dirige automáticamente a los visitantes a otra página sin que siquiera se den cuenta; bueno, no debería ser perceptible, pero hablaremos de eso más adelante. En resumen: el mismo sitio web enviará tanto a los visitantes como a los motores de búsqueda a una URL diferente a la que los usuarios escribieron en su navegador o eligieron de los resultados de Google.
¿Por qué debería redireccionar una URL?
Hay varios escenarios en los que necesitamos redirecciones. Esquemáticamente, podemos destacar las siguientes situaciones:
- Mover tu sitio a un nuevo dominio.
- Consolidar dos sitios web en uno.
- Reestructurar toda la arquitectura del sitio web.
- Lidiar con páginas antiguas que ya no son necesarias pero tienen una cantidad decente de tráfico.
- Tener una página de producto cuyo producto ya no está disponible.
- Migrar de HTTP a HTTPS.
Tipos de redirecciones
Existen varias posibilidades de redireccionamiento. Echemos un vistazo a las redirecciones más comunes para SEO y comprendamos sus características.

¿Qué es una redirección 301?
Deberías usar esta redirección cuando la página a la que rediriges sea la versión final que quieres mostrar en los motores de búsqueda. Una redirección 301 es permanente y será tenida en cuenta por Google y otros buscadores.
Desde el punto de vista del SEO, una redirección 301 transfiere link equity (también conocido como autoridad de enlace o link juice) a las páginas redirigidas. Por lo tanto, asignar un código de estado 301 a una publicación antigua con buena autoridad de página es una práctica común en SEO.
¿Qué es una redirección 302?
Ahora que sabemos cómo funciona la redirección 301, es difícil creer que existan otros tipos porque esa tiene mucho sentido. Pero muchas páginas requieren URLs temporales, por ejemplo:
- Promociones especiales que caducan pronto.
- Cuando un webmaster quiere que la página de inicio muestre una URL limpia, pero la versión real es larga (y fea), aunque tenga MUCHA autoridad. La solución es añadir una redirección 302 para mostrar una URL agradable, que la gente tenga ganas de compartir, pero seguir indexando la antigua —y más potente—.
- Cuando necesitas alojar temporalmente una página en otro lugar, sabiendo que la ubicación final será la original.
En estos casos, querremos redirigir a los usuarios de forma temporal mediante un código 302, pero queremos que los motores de búsqueda sigan rastreando e indexando la página original.
Otros tipos
Una redirección 307 es otra redirección temporal, pero no es relevante para tu estrategia SEO, como tampoco lo es el meta refresh. Así que intenta ceñirte a las redirecciones 301 o 302.
Cómo hacer una redirección 301
En la optimización de motores de búsqueda, cualquier acción importante comienza con un análisis exhaustivo. Aquí tienes una lista de elementos que debes tener en cuenta antes de redirigir una página:
- Busca los enlaces entrantes a la página, tanto internos (desde el mismo sitio web) como externos (desde otros sitios web). Querrás dirigir los internos a la página más nueva y actualizar los enlaces entrantes externos para mantener la autoridad del sitio.
- Querrás comprobar los enlaces salientes (los enlaces de la página que apuntan a tu sitio) y los enlaces externos (los que envías a otros sitios web). Recuerda que algunas páginas dependen del link juice que esta página les está enviando. 😉
- Comprueba los canonicals. No querrás apuntar a una página que está siendo redirigida. Reajusta esta etiqueta HTML en las páginas que tienen un canonical apuntando a esta página.
- Una vez que hayas realizado todo este análisis y hayas reordenado los enlaces y los canonicals, puedes empezar a implementar la 301. No hagas ningún cambio antes de asegurarte de que enviarás el mismo link juice a la página más nueva.
- Haz un rastreo de prueba para comprobar que has implementado todos los elementos correctamente.
- Rehaz los sitemaps XML y sube la nueva lista a Google Search Console.
Recuerda que FandangoSEO puede ayudarte a acelerar todo este proceso asistiéndote durante el análisis, la prueba de nuevas páginas y la generación de sitemaps XML.
También puedes encontrar más consejos de SEO en nuestra entrada del blog sobre cómo implementar las redirecciones correctamente.
¿Cómo redirecciono un sitio web?
Aparte de seguir la guía anterior, no olvides utilizar estos consejos para redirigir un sitio web:
- No te cambies a un nuevo dominio antes de configurar todas las redirecciones 301. No querrás que Google rastree una página web sin enlaces entrantes y con contenido duplicado, ¿verdad?
- Establece redirecciones 301 entre las versiones http:// y http://www de tu dominio. Esto es algo que a menudo olvidamos, pero es imprescindible en SEO.
- Evita las cadenas de redireccionamiento (hablaremos de ellas más adelante).
- También puedes utilizar Google Search Console para indicarle a Google que un dominio entero ha cambiado ahora a otro.
- Ten en cuenta que esta es una página nueva para Google, por lo que tardará algún tiempo en posicionarse tan bien como la antigua. Por eso es tan importante planificar tu estrategia SEO para una migración de sitio web exitosa.
¿Son malas las redirecciones para el SEO?
Una de las preguntas más frecuentes sobre este tema es "¿Las redirecciones perjudican al SEO?". Al explorar el sitio, las redirecciones no son el mejor código de respuesta que puedes mostrar a Google, pero son necesarias en muchos casos. Así que, las redirecciones no son malas para el SEO a menos que (siempre hay un "a menos que") no las estés aplicando de la manera correcta.
Una redirección 301 aumenta el tiempo de carga de la página. Los usuarios no suelen darse cuenta de ello. Sin embargo, Google sí lo tiene en cuenta, ya que la araña tiene que dar un paso adicional para rastrear la página más reciente, lo que puede añadir unos milisegundos al tiempo de carga.
Ahora, imagina que tienes una redirección entre la página A y la página B, y decides crear una página C enviando un redireccionamiento de URL nuevo sobre el existente. Eso serían dos redirecciones desde la página A que el bot tendría que seguir. ¿Es eso negativo? Sí.
Entonces, ¿hay un límite en el número de redirecciones en un sitio web? No, pero sí hay un número máximo de redirecciones por página. Google recomienda no exceder los 2 seguidos. 5 o 6 ya serían demasiados, y el spider dejaría de visitar el sitio. Esta llamada cadena de redirecciones significa que, por cada página extra, el usuario experimenta un retraso y, en consecuencia, pierde interés, y lo mismo ocurre con el spider, lo que significa que una página pierde autoridad con las cadenas de redirecciones.
Matt Cutts lo explica muy claramente en un vídeo –bastante antiguo– que sigue siendo relevante para responder a esta pregunta:
Recomendamos encarecidamente redirigir SIEMPRE a la página más reciente. Independientemente del esfuerzo que esto te suponga, es la única forma de no aumentar el tiempo de carga y evitar la pérdida de autoridad.
Ejemplo de cadena de redireccionamiento:
URL1 redirige a URL2 redirige a URL3 a URL4 a URL5 (URL final)
Qué desastre, ¿verdad?
Cómo deberías solucionarlo:
URL1 a URL5 (cambiar la redirección a la URL más reciente)
URL2 a URL5 (lo mismo)
URL3 a URL5 (lo mismo)
URL4 a URL5 (esta es obvia 😉)
Utiliza FandangoSEO como un detector de cadenas de redirecciones para detectar estos problemas y ayudarte con las migraciones de sitios web.
Cómo usar un verificador de redirecciones
Ahora que ya tienes una buena comprensión de las redirecciones en el SEO y de cómo utilizarlas correctamente para que no perjudiquen al posicionamiento, deberías saber cómo revisarlas. La forma más rápida es utilizar una herramienta de comprobación de redirecciones como FandangoSEO. Se trata de un potente crawler SEO que te proporciona una lista de todas tus URL de redirección con su código de estado, para que puedas solucionar rápidamente cualquier problema.
Como hemos comentado, redirigir sitios web requiere mucho tiempo y esfuerzo, pero también has invertido mucho en generar la página más nueva, y quieres que los visitantes y los motores de búsqueda la encuentren sin problemas, ¿verdad? Dicho esto, profundiza en tus datos e invierte todos tus recursos en implementar una estrategia óptima de redirect 301.
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